El valor de lo efímero aplicado a los medios informativos

“1288 de 5000 visitas restantes”. Este era el breve texto que, a modo de advertencia o aviso, prologaba un interesante artículo de la sección Folch Insights de la agencia Folch Studio. El texto estaba disponible (sigue ahí todavía, al menos hasta la publicación de este artículo) para un número limitado de lectores, y yo era uno de ellos. Su tiempo de vida es de 5000 visitas a la página. Imposible no disfrutar la lectura de cada letra y palabra y sentirse privilegiado. ¿Por qué una página con el contador de autodestrucción corriendo resultaba una experiencia tan atractiva más allá del contenido que albergaba?

“En una era de libre e ilimitado acceso al conocimiento, no nos estamos beneficiando suficientemente de esta oportunidad sin precedentes. ¿Qué cambiaría si ciertos contenidos no estuviera siempre disponibles?”, ensaya Folch Insights en su explicación de la caducidad de su texto. En mi opinión, lo cambia todo.

Los buscadores nos han acostumbrado a la idea de que toda la información del planeta está al alcance de un golpe de teclado y un clic, o de una orden de voz. Si no lo puedes leer ahora, no importa, lo guardas para mañana y luego lo buscas en Google. Al menos en la teoría, esa es la idea. En realidad, ya sabemos que es muy poco probable que lo leas (o que lo vuelvas a encontrar, incluso. Por eso las herramientas para guardar links —como Feedly, Pocket, o antes el extrañado Google Reader— tienen tanto éxito).

En cambio, tu sentido de la oportunidad despierta si sabes que ese contenido morirá pronto. Tu atención aumenta. Te enfocas. Consumes y quizá luego deseches rápido, pero ya consumiste. Hiciste hoy y no lo dejaste para mañana. Esa, más o menos, es la lógica que impulsó el éxito de Snapchat (y que acaba de copiar Instagram). Sus creadores descubrieron el valor de lo efímero, y decidieron sumergirse a lo más profundo la web de lo efímero.

El argentino Pablo Mancini decía sobre Discovery de Snapchat: “demanda foco y atención, y no el simple escaneo visual con el que se leen las noticias usualmente”. Pensemos que no habla de Snapchat sino de Folch Insights, y el concepto es el mismo.

Pero el caso de Folch es experimental, raro. ¿Qué encontramos si buscamos iniciativas similares en medios de comunicación? Nada. No tenemos en el radar medios noticiosos que se hayan atrevido a darle una fecha de caducidad a sus contenidos, a borrarlos después de que terminen su vida útil. Esto funcionaría en el caso de publicaciones sobre presunciones de delitos, en los que se involucran personas sospechosas, y que luego de ser absueltas, inician otra batalla contra los medios y contra Google para que borren las URL’s de las notas que los mencionan.

Lo que hay son medios que, a su modo, siguen el camino de lo efímero, publicando contenidos en número limitado y dejando de lado la carrera por el volumen de páginas vistas. Conozcamos un poco de dos de ellos: bez y TheObjective.

Bez

bez

Se autodefinen como “el medio para quienes toman las decisiones”, y muestran como sus banderas algunos valores tradicionales del periodismo (independencia, rigor y análisis), a la vez que los combinan con una apuesta arriesgada y con los límites bien claros: solo publican seis historias al día, pero tratadas a profundidad. “La propuesta de bez.es es muy concreta: publicar seis historias cada día, seis historias que nos alejen del ruido para construir sentido y desenredar los hilos de la complejidad”, afirman en su manifiesto de existencia. No quiere decir que solo publiquen seis notas al día, sino que solo tocan seis temas, y luego vienen contenidos satélites de estos, u otros de menor interés noticioso para sus usuarios. Son bastante novedosos desde el inicio, pues no tienen un director, sino dos. En una entrevista para el portal periodismociudadano.com, ambos directores, Juan Zafra y Braulio Calleja, explicaron que su medio “viene a eliminar el ruido” de la sobreinformación (o intoxicación).

The Objective

theobjective

Es un “fotodiario” que presenta 24 noticias diarias en un lenguaje muy visual, acompañados de una buena y gran foto, y de un texto que suele ser breve, entre 2 y 4 párrafos. Este medio invita a los usuarios a “vivir una experiencia diferente” en una época en la que “somos más visuales y tenemos menos tiempo para informarnos”. También agregan una sección de opiniones sobre las noticias del día, a modo de ampliación, todo en un empaque minimalista, sin un scroll infinito ni 40 secciones distintas para audiencias diversas. Su fundador Joel Dalmau, es un creativo publicitario que ha trabajado en Young&Rubican, entre otras agencias, y que entiende perfectamente que solo hay una oportunidad para impactar a la gente, sobre todo si son usuarios en Internet. Es por ello que su objetivo es dirigirse a ese grupo que tiene poco tiempo para informarse (o, aquellos que quieren informarse en poco tiempo).

En ambos casos son unas propuestas interesantes, frescas e innovadoras. Ambas huyen de la infoxicación a su modo: publicando solo noticias importantes. No son efímeras en su existencia, pero -de igual modo que Snapchat-, entienden que deben innovar para captar la atención del usuario sin apelar al contenido fácil.

Si conoces otros ejemplos de sitios web informativos con contenido efímero déjalos en los comentarios o puedes escribirme por Twitter a @ferlozan.

Ilustración: Gigaom

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