Todas las entradas hechas por Alfredo Espinoza Flores

“No pretendemos ganar una carrera de páginas vistas”, una reflexión sobre el informe “2020” del New York Times

Lo sabemos, pero hacemos poco al respecto. Somos espectadores en primera fila de una “guerra de clics” entre los medios digitales, tanto los nativos como los tradicionales online, pero solo pontificamos, miramos con desdén o nos hacemos de la vista gorda.

Hace unos días, una vez más, el “Proyecto 2020” del New York Times concentró la atención de los medios, en especial de quienes seguimos con ojos analíticos los pasos y retos a los que se enfrentan las empresas periodísticas en el contexto digital. Continúe leyendo “No pretendemos ganar una carrera de páginas vistas”, una reflexión sobre el informe “2020” del New York Times

Los medios deben tener una estrategia para Facebook que vaya más allá de los clics

El periodismo del día a día puede ser muy distinto al que se planea a priori.

Es casi una regla que lo sea cuando parte del trabajo es reaccionar ante escenarios que cambian minuto a minuto. El contexto es así y no lo vamos a cambiar. Sin embargo, eso no significa que los planes de cobertura no se basen en una estrategia de contenidos de fondo. Continúe leyendo Los medios deben tener una estrategia para Facebook que vaya más allá de los clics

Todos están usando Instagram Stories, ¿y los medios?

En CONVERMEDIA hicimos una atenta verificación de poco más de una semana, y constatamos que el uso de Instagram Stories por parte de los medios peruanos es nulo. Los medios extranjeros marcan la pauta, aunque todavía con cierta timidez.

¿Y por qué importa esta nueva función de Instagram que se asemeja mucho a Snapchat? Pues en apenas casi tres meses ha obtenido la descomunal cifra de 100 millones de usuarios activos, de los 500 millones que utilizan diariamente la app. Continúe leyendo Todos están usando Instagram Stories, ¿y los medios?

Las claves del lanzamiento del primer chatbot de noticias en Perú

Con el auge de internet, la telefonía móvil y las redes sociales, se han transformado las formas en las que los medios producen, presentan y distribuyen las noticias. Es así que los chatbots, un programa que responde a las preguntas de los usuarios vía la app de mensajería de Facebook Messenger, han irrumpido como canal de distribución de noticias desde que Mark Zuckerberg anunció la apertura de la plataforma en abril de este año mostrando como ejemplo el robot de la CNN.

Y no ha pasado mucho tiempo hasta que medios latinos se pongan a trabajar en esta tecnología. El Grupo RPP lanzó la semana pasada el primer chatbot de noticias en el Perú, siguiendo el paso de medios extranjeros de referencia como CNN, El País de España y, en Latinoamérica, Emol y Clarín de Argentina. Conversamos brevemente sobre esto con Diego Peralta, gerente digital del Grupo RPP y responsable del lanzamiento. Continúe leyendo Las claves del lanzamiento del primer chatbot de noticias en Perú

¿Qué hay detrás del cierre de la app NYT Now?

El New York Times anunció el 18 de agosto el cierre de NYT Now, la app de breaking news y resúmenes de noticias matutinos, nocturnos y de fin de semana que nació el 2014 con una oferta de historias selectas, con una cobertura más visual y un lenguaje más cercano al usuario. Continúe leyendo ¿Qué hay detrás del cierre de la app NYT Now?

theSkimm y otros buenos ejemplos de newsletter periodísticos

No recuerdo cuándo fue la última vez que tecleé la dirección web de un medio. Cada vez lo hago menos. Y no soy el único.

Los usuarios online son muy distintos a las audiencias de los medios tradicionales. Por mucho tiempo, los productores de información consideraban que eran los únicos capaces de decidir lo que el consumidor debía leer, escuchar o ver. Ya no funciona así. Continúe leyendo theSkimm y otros buenos ejemplos de newsletter periodísticos

Tres medios digitales que debes tener en tu radar

En un ambiente de constante innovación como el digital, los medios también deben estar un paso adelante de las nuevas tendencias. Si no es a partir de un laboratorio especialmente dedicado a ello, al menos tener a personas que sigan detenidamente las nuevas y más innovadoras propuestas, estrategias y tecnologías que puedan usarse para generar contenido.

Hay varios ejemplos, pero esta vez nos centraremos en tres plataformas que están haciendo las cosas diferentes y bien en el entorno digital, y que los periodistas deberíamos tomar en cuenta. Continúe leyendo Tres medios digitales que debes tener en tu radar

Los chatbots y su aplicación en el periodismo

Esta semana Mark Zuckerberg, confundador y CEO de Facebook, anunció el ingreso de chatbots a la aplicación Messenger. Básicamente, se trata de robots inteligentes que interactúan con los usuarios como si fuesen personas.

Hay que precisar que no se trata de una iniciativa desarrollada por la red social, sino que su app estará abierta para que los desarrolladores creen sistemas de este tipo en la aplicación de mensajería instantánea.

Algunas empresas ya empezaron a anunciar su ingreso a Messenger. La aerolínea KLM ya había anunciado su servicio con un chatbot, e incluso difundió este video para entender mejor cómo funcionaría:

Como se ve en las imágenes, se trata de un paso más allá en la interacción online entre los usuarios y las empresas. No solo porque se realiza en la app que usan 900 millones de personas al mes (según dijo Zuckerberg en el F8), sino que internet es la plataforma que ofrece mayores ventaja para la comunicación. Así, nos olvidamos de las llamadas para hacer cambios de asiento en un vuelo, o de hacer varios clics para reservar pasajes o confirmar sitios.

Trabajar con robots también ofrece estas dos ventajas: un servicio más veloz y más barato. Según la periodista especializada en tecnología de la BBC Jane Wakefield, “los chatbots son más baratos que entrenar humanos y algunos estudios indican que las personas prefieren interactuar con programas online antes que humanos por teléfono”.

¿Y EN EL PERIODISMO?

Ahora, si bien la utilidad de los chatbots está clara para empresas del rubro de servicios, los medios de comunicación no se quedarán atrás con esta tecnología.

Zuckerberg mostró un ejemplo de cómo funcionará CNN, por ejemplo. Como se ve en las imágenes, responde a los pedidos de últimas noticias y resúmenes, y se va personalizando poco a poco.

Ver el minuto 12.

El uso de bots, sin embargo, no será una realidad recién con CNN. En el último año ya se ha usado en otros medios. Veamos algunos casos.

Dragon TV

Este canal de televisión chino implementó en diciembre del 2015 el uso de bots para presentar en 90 segundos el estado del clima en pantalla. No solo eso, el robot con voz femenina llamado Xiaoice -y desarrollado por Microsoft- incluso hace recomendaciones a partir de la temperatura: si es conveniente abrigarse o no, por ejemplo.

Los responsables de la cadena afirman que, si bien no se ha disparado el ráting del espacio, la audiencia tampoco ha disminuido y los comentarios del público son favorables. Esto deja en claro algo: las personas no se incomodan por el hecho de que un robot les cuente lo que antes les contaba una persona.

 

NBC News

Este importante medio se alió en marzo del año pasado con el servicio de mensajería instantánea Kik, una app similar a WhatsApp pero sin necesidad de un número telefónico, lo que permite chatear con cualquier usuario.

Así, con solo escribirle a NBC News el tema de interés (por ejemplo, “Fútbol” o “Barack Obama”) se obtiene como respuesta un link acortado que lleva a las noticias del medio sobre el tema en particular. Es decir, un chatbot, aunque no tan avanzado como otros ejemplos que hemos visto.

Para este medio, se trata de una manera eficaz de llegar a una audiencia joven.

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¿ESO ES TODO?

Es verdad, suena aún muy simple y poco personalizado. Pensemos que es un inicio y el resto es pensar en maneras creativas y eficaces de llegar a la audiencia precisa de manera personalizada y satisfactoria.

Que sea una conversación en la que los usuarios pueden no solo pedir noticias sobre un tema general, sino información precisa. Por ejemplo, ahora que se han llevado a cabo las elecciones presidenciales y parlamentarios en el Perú, sería súper útil que un chatbot pueda responder cuántos congresistas de un partido en particular lograron un escaño y cuáles son sus nombres. O los resultados con nombres de los anotadores de un partido de la Champions. O, cómo no, información útil como el cambio del dólar o dónde está el grifo (estación de gas) más cercano.

Imaginemos también que un chatbot sea usado para interactuar con las denuncias ciudadanas. Sería un paso más allá en el uso que varios medios le están dando al WhatsApp para recibir fotos y videos. Eso sí, cabría debatir sobre si un robot puede llegar a tener el “criterio periodístico” necesario para discernir qué es noticia y qué no.

Y más allá de información, podríamos pensar en un chatbot que permita interactuar a la empresa del medio con sus suscriptores, sean digitales o de la versión impresa.

Son pasos mayores pero interesantes y útiles para continuar con algo que Trushar Barot, editor de móviles de la BBC, ha denominado “la botificación de los medios”.

 

App para crear chatbots

Por si lo anterior pareciera poco, incluso existe una aplicación para que los medios puedan desarrollar una suerte de asistente personal de noticias para sus usuarios.

Se llama Chatfuel y permite responder con noticias e información a los pedidos de los usuarios. TechCrunch, web especializada en tecnología y startups, ya lo usa. Eso sí, por el momento, solo funciona en Telegram, pero la empresa espera ampliar su servicio a otras aplicaciones como Messenger.

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Esperamos con entusiasmo mayor desarrollo de los chatbots en el periodismo, ya que representa una gran oportunidad para comunicarse de manera directa con los usuarios: atenderlos e informarlos.

5 mitos del periodismo que se derrumban con el libro de Julia Cagé

En el post ‘Una innovadora propuesta para “salvar los medios de comunicación”’ ya le habíamos dado una mirada inicial a la propuesta de la economista francesa Julia Cagé, autora de un ensayo que ofrecía una solución para la crisis que afecta a la industria de los medios. En la lectura en profundidad de su libro (“Salvar los medios de comunicación. Capitalismo, financiación participativa y democracia”), nos encontramos con otros puntos que nos completan el panorama actual del negocio. En su argumentación, la autora presenta datos reveladores y cuestionamientos válidos a partir de ejemplos, que contradicen supuestas verdades extendidas entre periodistas, especialistas y gurús. Hicimos un recuento de los principales.

1. Internet mató al periodismo impreso (la caída venía desde décadas atrás).

Es muy común escuchar o leer que la naturaleza de la web (contenidos multimedia producidos y consumidos en cualquier lugar y momento, y su intensificación con el periodismo digital y la instantaneidad de las noticias) son el factor más determinante de la caída de los diarios impresos.

La autora precisa, con estadísticas en mano, que los ingresos de los medios en papel ya venían disminuyendo desde hace varias décadas. Concentrados casi al 100% en concentrar publicidad, no supieron prever el ingreso de nuevos soportes y las consecuencias de la revolución digital en diferentes frentes, como el marketing y la publicidad.

Una parte de esta última migró hacia la radio primero y luego a la televisión. Con la aparición de la World Wide Web, pasó lo mismo. ¿No es en varios casos más efectivo el marketing directo y medible a través de las redes sociales que los avisos publicitarios en periódicos o TV, cuyo éxito puede ser discutible?

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El gráfico anterior muestra que, en Estados Unidos, los ingresos publicitarios de los periódicos disminuyen desde 1955, aunque sobre todo desde el 2000, años antes de la crisis económica estadounidense que sacudió al mundo.

 

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Es más, en algunos países como Francia la publicidad dejó de ser la fuente predominante del volumen de negocio de los periódicos desde hace décadas. Y según Cagé, esta representa una minoría en el caso del influyente The New York Times.

Por supuesto, la publicidad no es la única culpable. Pero sí la que ocasionó el vértigo, que dentro de un modelo de negocio de accionariado resultó fatal.

Dicho esto, lo que sí hizo Internet y la creciente audiencia online de los medios, fue acelerar la crisis. En ese momento nos encontramos hoy, con muchas cabeceras que ya son parte de la historia y otras aplicando distintos modelos para subsistir. Ninguno de ellos de comprobado éxito, eso sí, con lo cual el futuro resulta incierto.

 

2. Las noticias son commodities (la información como bien público que debe ser cuidada por el Estado)

Con la multiplicación de la información en internet, con sus pro y sus contra (más medios y puntos de vista, ‘copy-paste’), hay quienes argumentan que la noticia se ha convertido en un ‘commodity’, en un producto que llega a todos por igual, en cualquier momento y en cualquier lugar, sin diferencial que le dé valor. Y que, por ello, la información periodística de un diario debe basarse en enfoques de fondo, dejando de lado la noticia del día a día.

Cagé se opondría totalmente a esta visión del núcleo del periodismo. Para la autora, la información debe ser considerada un bien público, tal como lo es la educación o la salud. En este caso, porque es fundamental para el buen funcionamiento de la democracia.

La información noticiosa resulta vital para la sociedad, por ello el Estado debe proteger a quienes la producen, es decir, los medios de comunicación. Pero para que esto sea viable, el contenido debe ser relevante. Se refiere a temas políticos y de interés general (llámese economía, sociedad, internacional). No habla de entretenimiento.

Así las cosas, no se trata de analizar la realidad sin noticia, sino de investigar y hacer seguimiento a lo noticioso en tanto es importante para la sociedad. ¿Cómo protegerá esto el Estado? Lo vemos en el último punto.

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Portada del libro de Julia Cagé en su versión en español

 

3. El ‘clickbait’ salvará al periodismo (modelo de clics y banners)

La también economista es tajante al afirmar que no importa el soporte, sino la información de calidad de los medios. Y si se quita el foco a la publicidad como gran método de ingresos, pues el supuesto modelo de negocio de los medios en internet –llámese los clics (visitantes únicos y páginas únicas) y la publicidad como causa y consecuencia- se cae.

Cagé no se queda ahí y cuestiona lo que ella llama “la ilusión de las millonarias audiencias de Internet”. En concreto, precisar los cálculos de las audiencias de papel y web. Por ejemplo, el New York Times tuvo alrededor de 54 millones de visitantes únicos en enero del 2015, lo que significa menos de 7 millones de visitantes al día. ¿Y el papel? Al día lo adquieren 650.000 personas, una cifra sin duda muy inferior. Sin embargo, si se toma en cuenta –como se debería- el número medio de lectores por compra, el número crece muchísimo. El NYT tiene 6,5, con lo cual, una vez hecha la multiplicación, arroja unos 4,2 millones de lectores diarios. La brecha, entonces, no es tan alejada como se suele hacer creer. Y ello, sin contar que el tiempo de lectura y de páginas leídas es mucho mayor en el impreso que el tiempo de permanencia y página vistas que en internet (comentario aparte, llama la atención la diferencia de términos: lectura vs. permanencia y vistas).

En una sociedad sin ánimos de lucro como gran propuesta para salvar a los medios de comunicación (lo explicaremos luego) la información de calidad es primordial sin importar si es en papel o en web, así que el clickbait es prescindible. Esto último solo representa un alivio coyuntural y jamás un remedio.

 

4. Los millonarios salvarán al periodismo (Bezos y Cia.)

Una coyuntura ilusoria se vive hoy en día. Multimillonarios se han hecho de la propiedad de medios de comunicación, inyectando dinero y frescura, algunos de la mano de la tecnología. Pensamos aquí, por ejemplo, en Jeff Bezos, el magnate de Amazon que ahora es dueño del influyente Washington Post.

¿Es la salvación de los medios? Es difícil saberlo, pero en el fondo no da ninguna seguridad. Con el poder económico concentrado tan drásticamente, es comprensible dudar de la producción de una información que no sirva a intereses particulares, es decir, que sea independiente. Cagé pone como ejemplo a los hermanos Koch en Estados Unidos, adinerados que financian el Tea Party y son muy cercanos a Fox News.

Y aún si sus intenciones fueran positivas, ¿luego de ellos, qué? ¿En qué manos reposarán los medios? ¿Los hijos? Sería igual que una empresa familiar.

 

5. El periodismo impreso no tiene salvación (propuesta de nuevo modelo al detalle) sea cual sea el soporte

Sí la tiene, según Cagé, pero se debe cambiar el enfoque al momento de enfrentar el problema. Se debe dejar de rivalizar entre impreso y digital. Como mencionamos anteriormente, el periodismo debe buscar su salvación en su modelo de negocio y no en el soporte.

Lo primero es dejar de lado la publicidad y su consecuente peligro para la independencia de la información. Luego, evitar pensar en que el dinero se concentre en reducidas personas y, por lo tanto, estar a merced de sus deseos, intereses, influencias o familias.

Así nace “la sociedad de los medios de comunicación sin ánimos de lucro”. Entendida como una sociedad que toma el carácter de fundación con donaciones ilimitadas, pero limita el derecho a voto de los aportantes mayoritarios y le da voz a los minoritarios (que incluso pueden ser lectores y hasta trabajadores, en una suerte de crowdfunding), en un intento de equilibrar –hasta cierto punto no más- la balanza y garantizar que no habrá concentración de poder.

¿Por qué los filantrópicos deberían dar su dinero si no habrá retorno de inversión e incluso su capital estará congelado? Pues, aunque pueda parecer iluso, porque de esta manera garantizarán que sus aportes no tienen segundas intenciones y contribuirán a un producto necesario y útil del cual sentirse orgullosos.

Esto, además, va de la mano con la protección del Estado, que subvencionará a estas sociedades y otorgará beneficios fiscales a las donaciones, en tanto se considere a la información como un bien público cuya existencia y buen trato es indispensable para la sociedad y la democracia.

Las phablets son ‘good news’ para los medios

Una tendencia que parece ser irreversible es el terreno que los dispositivos móviles le están ganando a las computadoras de escritorio. Tanto en adquisición como en uso, los smartphones y derivados continúan en alza.

Los medios no son ajenos a esta tendencia. Alrededor del mundo, los editores de digital ya han detectado que el consumo de noticias en móviles se ha acercado, igualado o sobrepasado a la lectoría en ‘desktop’, que solía ser el indiscutible principal soporte.

En esta categoría en ascenso, hay un factor predominante: las phablets, los dispositivos que combinan tamaño (entre 5 y 7 pulgadas) y especificaciones de teléfonos (‘phones’) y tabletas (‘tablets’).

Según un estudio de Flurry Analitycs, del 2014 al 2015 el ratio de crecimiento de las aplicaciones de noticias y su uso fue ampliamente superior en las phablets que en el resto de equipos juntos.

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Si bien, en los inicios de la tecnología celular, lo ‘in’ era tener cada vez un equipo más pequeño que el anterior (basta ver la burla a esta ‘moda’ en la película Zoolander de 2001), la preferencia cambió en tanto las especificaciones mejoraron en respuesta a los hábitos (consumo de videos, el terminal como cámara de fotos y video, una herramienta de ocio, sociabilidad y hasta trabajo, etc.). La tendencia es adquirir equipos móviles con una pantalla tan grande que permita una gran experiencia de consumo multimedia, pero sin que se convierta en un problema portarlas. 

Una muestra de ello es que, según el estudio, el tiempo de permanencia en las phablets aumentó 334% en el mencionado periodo, lo que representa casi el triple (2,9%) del avance promedio de otros aparatos.

La perspectiva, entonces, es que los usuarios aumenten el tamaño de sus gadgets.

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Así las cosas, el mercado de noticias es uno de los que más se ha visto afectado por esto, y para bien.

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Otro estudio hecho en Estados Unidos, “RJI Mobile Media News Consumption Survey” (del Reynolds Journalism Institute, de la escuela de periodismo de Missouri) analiza específicamente cómo las phablets están cambiado el panorama de los medios digitales.

Los siguientes slides son sumamente reveladores. El target en dispositivos es claro: personas entre 25 y 34 años que usan phablets.

Entre los datos más destacados: casi la mitad (47%) de los dueños de phablets consumen noticias en sus terminales “frecuentemente” o “muy frecuentemente”; las personas de entre 25 y 34 años lo hacen en mayor proporción (7 de cada 10); y 81% de estos jóvenes incluso pasan más de 20 minutos al día leyendo noticias. En contraparte, solo 23% de los que tienen smartphones pequeños consume noticias “frecuentemente” o “muy frecuentemente”.

Esto, sin embargo, no significa que las tablets tengan menor uso.

Esto representa una clara oportunidad para los medios de comunicación en la plataforma digital. Por ejemplo, con una pantalla más grande (que significa a su vez un equipo más potente y de mayor autonomía) se puede aprovechar más el aspecto visual del contenido, en especial, la producción de videos, las imágenes, el diseño en general, la navegación. Se pueden hacer contenidos diferenciados o solo para phablets. Los medios deben poner más énfasis donde sus usuarios están.

Tomemos el caso de La Presse, que adelantamos en un post anterior. Este medio canadiense diseñó una excelente app para tablets y logró grandes resultados: los avisos publicitarios en su app ahora representan el 60% de los ingresos de la empresa; y en cuanto al tiempo de permanencia, los días de semana la audiencia alcanza los 44 minutos por persona, mientras que los sábados, 73 minutos.

Pero lejos de atribuirle el éxito al hecho de estar en tablet, La Presse se enfoca en el consumo. “Queremos estar en cualquier plataforma que nos permita tener ‘engagement’”, dice Pierre-Elliott Levasseur, vicepresidente ejecutivo. Para él, ello significa dispositivos de al menos 6 pulgadas. Incluso están trabajando en una phablet propia.

“Llevas la emoción del video, la calidad del diseño gráfico de las revistas y la profundidad de los diarios, combinado con lo mejor que ofrece la web, es decir instantaneidad e interactividad, y luego te das cuenta de que hasta los jóvenes de entre 25 y 30 años usan tu producto, porque es la mejor manera de contar una historia”, agrega el ejecutivo.

Los datos están ahí. Es momento de que los medios revisen su analítica, confirmen que esta tendencia de las phablets también los ha alcanzado y empiecen a sacarle ventajas los insights que puedan establecer.

Anunciantes, tomen nota también.

Nuevos (e innovadores) modelos de negocio en el periodismo digital

Es un hecho. El incremento de la audiencia online y las consecuentes visitas no se ha traducido en igual aumento de ingresos económicos para las empresas de medios de comunicación.

En buena parte del mundo (en el Perú, por ejemplo) aún se apuesta por el soporte papel para asegurar rentabilidad a la compañía y mantener una edición digital, mientras aún no se descubre un fórmula inequívoca (o una mágica) para monetizar la información en internet.

La manera tradicional desde que la web empezó su meteórico ascenso como plataforma ha sido el ‘pay-wall’ (con sus variantes de acceso gratuito a un número determinado de artículos y el modelo ‘freemium’) y la publicidad, ya sea como banners estáticos o formatos similares y publirreportajes. Sin embargo, ante el estancamiento de los beneficios económicos, otras formas se han posicionado en su lugar: los videos al inicio de las imágenes de los medios y el marketing de contenidos, este último una tendencia reciente. Pero hay otros más innovadores.

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MARKETING DE CONTENIDOS

Empecemos por el que más adeptos está ganando actualmente. Aunque los periodistas siempre hemos sido enemigos de los llamados ‘publicherrys’, este nuevo formato establece un puente entre la información periodísticamente producida y la imagen que una empresa quiere proyectar ante un público determinado.

Veámoslo con dos ejemplos. Uno cercano es el que está aplicando el diario El Comercio en asociación con la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Se trata de una pestaña en la web del medio, a modo de sección, llamada “Zona Ejecutiva”. El site especial no hace referencia evidente a la oferta educativa de la casa de estudios, aunque sí se puede distinguir el logo y slogan a un lado de la pantalla, así como un formulario para sus posgrados. El foco aquí es claro: contenidos especializados, orientados a ejecutivos, para posicionarse como especialistas en la materia.

Algo similar pero con una ejecución más prolija en cuanto a herramientas diferenciadas es la que ha implementado el New York Times con el esquema ‘Skyfall’. Tal como reseñamos en una nota anterior, se trata de artículos con mucha investigación detrás y cuyo formato es ‘en cascada’, con bastante material audiovisual e interactivo que se descubre al hacer el ‘scroll’ correspondiente. Igual que en el ejemplo anterior, son notas que bien podrían aparecer como periodísticas en un medio, pero que están patrocinadas.

Como bien menciona la web media-tics, “la esponsorización permite establecer una relación más íntima y duradera con una marca que el simple hecho de colocar un anuncio en una web”. Y se basan en casos como los de “Texas Tribune” y la chilena “Betazeta”, que en el 2014 vieron aumentos en sus ingresos gracias a esta apuesta.

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LA COMUNIDAD DE PAGO

No hablamos del ‘pay-wall’ como método frío para acceder a los contenidos. En este modelo, los lectores se convierten en parte del medio y aportan una cuota para mantener vivo a un medio, el cual se compromete a brindar información diferenciada y de calidad, de esas que no abundan en la red (es decir, lo contrario al ‘click-bait’). Un gran beneficio de esto es que, sin publicidad de empresas, las presiones o autocensura deberían ser menores.

Esto es lo que hace el portal español eldiario.es, que tiene alrededor de 13.000 socios que pagan cuotas de 30 o 60 euros por 6 meses y 1 año, respectivamente. “Logramos usuarios fieles y captamos más apoyo, tenemos a 13,000 personas vigilándonos todos los días”, contó Juan Luis Sánchez, su subdirector, a CNN Expansión. “A cambio intentamos darles cosas como agradecimientos, un correo con noticias que reciben antes de que se publiquen y una revista”, agregó.

Por ahí va el consejo de IJNet, la web con información sobre medios del Centro Internacional para Periodistas, que propone, como primer paso para aumentar las ventas online, crear una comunidad sólida, una audiencia no entendida como lectoría sino como grupo humano que comparte una visión, valores e intereses, los cuales se materializan en los contenidos del sitio. Solo así los usuarios sentirán que valdrá la pena pagar por la información.

Esa misma visión comparte el portal web peruano de investigación Ojo Público. Este grupo de periodistas y programadores tienen diferentes tipos de cuotas según el nivel de compromiso que el aportante quiere mantener con su causa. Por ejemplo, hay quienes pueden pagar un monto determinado para acceder a productos especiales y conferencias o eventos; mientras otros, con un pago mayor, podrán incluso asistir a las reuniones de los periodistas y revisar las bases de datos que concluyen en reportajes periodísticos.

DIVERSIFICAR LOS CONTENIDOS

Aunque no es una táctica nueva, resulta efectiva en momentos en los que ganar y fidelizar una nueva audiencia (y por lo tanto, sumar usuarios únicos, páginas vistas, etc.) se vuelve tan necesario y determinante.

Ya lo había hecho de alguna manera The New York Times cuando estableció sus lineamientos de estrategia digital en un documento titulado “Innovation”. Entre otros planteamientos, destacaron la creación de páginas independientes bajo su marca, como “NYT Cooking”, aplicaciones como “NYT Now” (luego llegaría NYT VR) y secciones como “NYT Now”, todas enfocadas en captar y retener lectores.

Otro caso es el del Irish Times, que puso a disposición de los internautas un curso online para los que practicaban o estaban interesados en correr como hábito saludable. Lo llamaron “Get Running” y lograron con ello captar público joven y “expandir su marca hacia mercados en los que ni siquiera había pensado”, como bien reseña en su página sobre análisis de medios el periodista español Fran Barquilla.

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NOS VAMOS A LOS MÓVILES

Una tendencia muy comentada en el mundo de los medios es la incapacidad de las empresas para monetizar esa legión de usuarios que revisan las noticias desde sus dispositivos móviles. Lo más seguro –y la férrea defensa de muchos- es seguir apostando por el negocio del papel porque “es lo que aún genera más ingresos”.

Pues no para La Presse, el segundo medio más importante de Quebec, Canadá, que en el 2013 asombró al sector periodístico al anunciar por todo lo alto su aplicación para tablets, con una inversión de US$40 millones, y con el arriesgado fin de convertir su modelo a ‘digital-only’.

La Presse+ fue el resultado de algunos años de investigación y desarrollo. El resultado, más de dos años después, es extraordinario. No porque sus dueños se hayan vuelto multimillonarios, sino porque las cifras son muy alentadoras y representan un caso de éxito para el estudio y para el ejemplo.

Según el vicepresidente ejecutivo del medio, Pierre-Elliotter Levasseur, citado por niemanlab.org, los avisos publicitarios en su app representan el 60% de sus ingresos, mientras que los de su versión impresa solo el 30%, pese a que, en contraste, los costos del papel suben hasta 65% del total.

No se trata solo de dinero, sin embargo, ya que el tiempo de permanencia suena increíblemente alto para los escasos minutos que pasan los usuarios leyendo noticias en su celular. Los sábados, la audiencia alcanza ¡73 minutos por persona! Los días de semana, 44.

Así las cosas, la estrategia de la aplicación con contenido propio, multimedia e interactivo, una política de avisos publicitarios enfocada en digital y reducción de costos, ha dado buen fruto y hace ver con entusiasmo el futuro, cuando el periódico se convierta en solo una publicación de sábados.

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EL ITUNES DEL PERIODISMO

Pasar de 0 a 100.000 mil usuarios en solo un mes es un logro que vale la pena destacar aún un año y medio después. Este fue el resultado de Blendle, una página web que puso a disposición de los lectores todos los diarios y revistas de Holanda en un mismo site. El modelo de negocio: que las personas paguen por noticia leída (aunque les devuelven el dinero si la historia no los satisfizo).

Además, funciona como especie de red social. Uno puede ver lo más descargado, lo más leído por sus amigos, lo más compartido, etc. Sin duda, un modelo acorde a cómo funciona hoy en día el mundo digital.

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EL MODELO ‘JULIA CAGÉ’

Llamémosle así para no entrar en términos complicados. La economista ha propuesto una solución al declive de los medios impresos. Lee aquí nuestra reseña.

Una innovadora propuesta para “salvar los medios de comunicación”

Ante tantas miradas apocalípticas y soluciones a medias o dañinas como la publicidad y los clics fáciles, llama la atención -y para bien- que empiecen a formularse nuevas y frescas propuestas con el fin de parar -o ralentizar- una tendencia real: la disminución de lectores e ingresos de las empresas de prensa escrita.

Las cifras son ciertamente alarmantes. Tomemos el caso de Estados Unidos, por ejemplo. Según el análisis del periodista y ejecutivo Richard Tofel en su página de Medium, no existe un solo medio que siquiera haya mantenido su circulación en los últimos dos años y medio. Solo entre los 5 diarios principales se han perdido más de 2 millones de ejemplares (“The New York Times”, “The Wall Street Journal”, “The Washington Post”, “Los Angeles Times” y “USA Today”). Veamos el cuadro.

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En España, la situación tampoco es alentadora. Según “Media-tics.com”, los medios principales El Mundo, El País y ABC han disminuido entre 13% y 15% entre diciembre del 2014 y el mismo mes del 2015.

Las soluciones hablan de menor tiraje, mayor calidad de contenido, menos días de circulación, ejemplares más compactos, etc. Pero hay otras ideas.

En particular, una voz es la que ha captado el foco: una economista francesa especializada en medios de comunicación, quien propone una nueva definición para la información pública, el capital más preciado de las compañías informativas.

Su nombre es Julia Cagé, tiene 31 años y es autora del ensayo “Salvar los medios de comunicación”. Su tesis tiene dos soportes fundamentales: la información como bien público y, por lo tanto, un modelo de protección del Estado nunca antes implementado en este rubro.

El primer aspecto hace hincapié en que la información brindada por los medios es de interés público. Tiene sentido en tanto, por definición, una noticia omite intereses particulares y tiene como fin más honesto el beneficio de los lectores.

Cagé parte de este concepto para proponer su innovadora visión como segundo punto: un nuevo modelo sin dividendos, regulación del Estado y beneficios fiscales hacia los donantes.

La autora justifica su posición en una reciente entrevista al diario El País, en la que establece un paralelo entre la educación y la información noticiosa.

“Igual que nadie se plantea privatizar completamente la educación, no entiendo por qué no sucede lo mismo con la información. En la mayoría de países democráticos, consideramos que la transmisión de un mínimo de conocimientos es algo necesario, a lo que todo el mundo debe acceder gratuitamente. Por eso el Estado protege el sistema educativo, porque se considera que no debe estar sometido a la compraventa. Con la información es lo mismo: tener acceso a ella resulta imprescindible para el buen funcionamiento de una democracia”

Y luego pasa a explicar su postulado, antecedido de lo que el periodista que la entrevista, Álex Vicente, llama una ” fundacción, a medio camino entre las fundaciones sin ánimo de lucro y las sociedades participadas”.

“Hay que inventar un nuevo sistema que permita repartir más el poder. En el modelo que propongo, a diferencia de lo que sucede en las sociedades con accionariado, no habría una distribución de dividendos y el capital estaría congelado. A cambio, el Estado concedería una deducción fiscal a los donantes. El accionariado estaría formado también por periodistas y lectores, que podrían participar a partir de pequeñas cantidades. La propiedad se renovaría cada año, a diferencia de lo que sucede en las fundaciones sin ánimo de lucro, donde a menudo es una sola familia la que escribe los estatutos y se perpetúa en el poder”
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Julia Cagé entrevistada por El País.

Aunque se saluda el optimismo de Cagé, existen dos primeros puntos en contra que podrían frustrar sus buenas intenciones. El primero es la naturaleza de las empresas mediáticas. La objetividad es ese fin utópico al que se pretende llegar; la editorialización de la información, la realidad finalmente. ¿Estarán de acuerdo los dueños de los medios a dar paso a este nuevo modelo que, pese a que pueda ser la salvación de su negocio, podría significar también la renuncia a sus intereses editoriales? Y, en segunda instancia, ¿se debería solo confiar en que los inversionistas no tengan una agenda propia?

Para ella, simplemente se trata de “voluntad política”. Algo que, como bien describe el también periodista español Álex Grijelmo, funcione “en un país con más experiencia en ver a la prensa como un bien cultural digno de ser protegido con neutralidad”.

Efectivamente, suena hasta utópico que esto se implemente en países con instituciones débiles, medios al servicio de intereses específicos/personales/empresariales/familiares, corrupción y una gran desconfianza en las empresas de medios y en el mismo quehacer periodístico.

¿CÓMO LLEGA A ESTE POSTULADO?
Cagé no formula su tesis de manera gratuita. En la primera parte de su ensayo, realiza un estado de la cuestión sobre la prensa escrita.

La autora analiza el conflicto actual entre el papel e internet que ha conllevado la irrupción a gran escala de este último.

Es innegable que los periódicos tienen menos lectores y menos ingresos económicos; así como es un hecho que la audiencia digital continúa en crecimiento, pero sin que ese auge signifique un alza en la cuota de monetización. Más bien, son las ganancias de los primeros las que aún mantienen los números en conjunto en azul.

Es por ello que critica que se esté prestando demasiada atención al periodismo en la web (está en desacuerdo con el térmimo “periodismo digital” porque opina que no difiere mucho del impreso) sin intentar salvar a los periódicos. “Los contenidos de pago son el futuro de una industria de la que está huyendo la publicidad (…) Hoy ya nadie está dispuesto a pagar por obtener información”, resalta.

Para la economista, esa incongruente atención reside en el hecho de que no se está apostando decididamente por el contenido valioso en los diarios. “Lo importante es que se produzca información de calidad”, asevera, como pilar fundamental para que esta tenga un valor sustancial que no se equipare al sobreabundante contenido que se multiplica online segundo a segundo.

Además, en su libro hace una muy interesante acotación sobre la comparación de los índices de desempeño del papel y la versión electrónica, muy bien reseñada por El País.

“Por ejemplo, Le Monde (según los datos del libro) suma más de ocho millones de visitantes únicos al mes. Pero estos “visitantes” cursan una media de ocho visitas en todo ese periodo, por lo cual la cifra media de visitantes cotidianos se queda en 1,5 millones. Y además, la media de estancia de cada uno no supera los cinco minutos. En la acera del papel, Le Monde vende 300.000 ejemplares, pero cada uno de ellos lo lee una media de seis personas. Por tanto, la suma da un público de 1,8 millones. ¡Superior a la de la versión digital! Además, un lector del diario impreso permanece en contacto con sus páginas (y con su publicidad) entre 25 y 35 minutos. Y las “páginas vistas” suelen ser todas”.

Ello, sin contar que con la existencia de plataformas de videos y sociales como YouTube, Facebook, Twitter, Instagram, etc., las marcas muchas veces prefieren otros espacios para su publicidad en desmedro de los portales de los medios.

Así las cosas, la postura de esta francesa resulta pertinente. ¿Por qué no seguir apostando por el papel si cuyos ingresos -así estén disminuyendo- son los que mantienen a flote el negocio? Y si se toma esta vía, ¿por qué no hacerlo bajo un modelo diferente que tenga como eje la información entendida como bien público? Suena lógico, aunque su implementación es lo que genera dudas.

DATOS DEL LIBRO
– El libro ha sido traducido al español y fue publicado en el 2015 bajo el sello de Anagrama. Se puede comprar  aquí como ebook en su versión digital.

– Cagé es doctora en Economía por Harvard y es profesora del Instituto de Estudios Políticos de París.

– El prólogo fue escrito por nada menos que el reconocido economista Thomas Piketty, su esposo.

 

The New York Times incursiona en la realidad virtual con la app NYT VR

Los comunicadores debemos estar siempre atentos a los avances de la tecnología. Sobre todo, a los cambios de hábito que se generan a partir de ello. Históricamente, los medios de comunicación siempre se han sumado a las nuevas plataformas. Pensemos en la televisión y los noticieros y dominicales, la radio y sus programas periodísticos, los smartphones y sus apps de medios, los smartwatches y las versiones de los mismos medios para los relojes inteligentes. Ahora es la realidad virtual. El primero es The New York Times con la aplicación NYT VR.

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