La debacle de BuzzFeed puede cambiar la percepción que teníamos del periodismo y la industria de los medios digitales en los últimos años. Hasta hace poco, se creía que la viralidad era el camino, que el clic fácil podía dar de comer a la mayoría de medios. No todos son The New York Times ni poseen sus suscripciones, o tienen el poder económico del Washington Post, se pensaba y se piensa todavía.

Ahora, la ola de despidos masivos en el medio digital fundado por Jonah Peretti, nos ofrece un nuevo panorama. La empresa se enfocará en lo que le genera dinero, y ciertamente ya no son los contenidos basura. Por el contrario, se centrará en shows en video, un programa de noticias para Twitter, en sus productos exitosos para terceros, con el sello BuzzFeed, entre otros.

Otros medios que apostaban por el entretenimiento también han tenido que hacer recortes para sobrevivir. El HuffPost, Yahoo, TechCrunch, en Estados Unidos; o PlayGround, el sitio español de videos que dio cátedra sobre cómo se hacía un viral en la segunda década del siglo 21.

El cambio de algoritmo de Facebook fue un duro revés para ellos. La modificación que la empresa de Mark Zuckerberg implementó en la red social a raíz de las críticas por las ‘fake news’, las sepultó. Los que vivían del alcance que les daba Facebook perdieron impacto, y dinero. Si antes una publicación de BuzzFeed generaba 200 mil visitas a través de la red social, por estos tiempos con suerte llegaba a 20 mil.

Los grandes medios ya aprendieron que no pueden depender de Facebook, y tampoco de los contenidos de entretenimiento. El primero los puede abandonar en cualquier momento. El segundo puede matar lo que quede de una marca sólida y respetable.

El ‘boom’ de las suscripciones

Frente a esto, queda claro que este 2019 será el año de la consolidación de las suscripciones pagadas. Los diarios El País y El Mundo de España lanzarán este 2019 sus muros de pago. El diario de Unidad Editorial lo hará en marzo. El de Prisa, el segundo semestre. Clarín y La Nación de Argentina tomaron la delantera aplicando sus modelos de pago en el 2017. En Perú, El Comercio y el económico Gestión (ambos del mismo Grupo) también planean ir por las suscripciones digitales, pese a que actualmente mantienen un registro gratuito. Mejor ahora que nunca.

Nadie podría culparnos de pensar que en esta fiebre de ‘suscripcionitis’ solo sobrevivirán los más grandes, es decir, los que tengan las espaldas económicas más anchas. Los ‘early adopters’ parecen tener la ventaja en este juego. Es probable, pero sería iluso creer que todos los problemas se acabarán con la decisión de ir por el muro de pago. El ‘subscriptionpocalypse’, como lo llamó el periodista Brian Moritz, está aquí. Ese término significa caer en la excesiva confianza de que los usuarios pueden/quieren pagar varios servicios a la vez (Netflix, Spotify, algún podcast o herramienta, The New York Times, y tu diario online).

Potencialmente hay público para todos, pero no a los niveles masivos a los que la prensa estaba acostumbrada. “El problema para los periódicos es la idea de darle a las personas algo que deben de tener”, dice Moritz, y, añado, algo que solo puedes darle. Y es cierto, la gente ya no necesita solo tus noticias, ni tus contenidos de entretenimiento, ni tu noticia parecida a la del The New York Times. ¿Qué necesitan que estén dispuestas a pagar por ello? Esa es la gran pregunta.